A riesgo de provocar enojos y la inconformidad de algunos sectores

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sepr_tra2.jpgSolo el hombre tiene juntas todas las armas ofensivas, que se hallaren repartidas entre las fieras y así él ofende más que todas. O para que se entienda, que entre los leones y los tigres no hay más de un peligro, que es perder la vida material y perecedera; pero entre los hombres hay mucho más mayores, ya de perder la honra, la paz, la hacienda, el contento, la felicidad, la conciencia y aun el alma. ¡Qué de engaños, qué de enredos, traiciones, hurtos, homicidios, adulterios, envidias, injurias, detracciones, falsedades, experimentaras entre ellos!. Todo lo cual no se halla ni se conoce entre las fieras. Creemos que no hay lobo, no hay león, no hay tigre, no hay basilisco, que llegue al hombre, a todo excede en fiereza.

En el hombre persiste todo, la ambición por el poder público, igualmente ocurre en situaciones comunitarias, es en donde todos se erigen defensores de la causa indígena, de las miserables condiciones de vida de los rurales, se dicen salvadores y perdona vidas de los desgraciados de esta patria nuestra.  Es sin duda el hombre el que tiene juntas todas las armas ofensivas, para desgraciar a la patria, a la familia, a la sociedad que pocas veces le importa el comportamiento del hombre en la cosa pública.

Suele ocurrir entre los hombres que no fueron incursionados en una fórmula para ser elegido como gobernante o autoridad, son los que más se siente con poder, son los más arbitrarios, traficantes de influencias, algunos hasta se sienten más que el propio gobernante aun a costa de aquel, que todo lo soporta como cuota de poder público, eso es lo lastimoso para una sociedad con heridas sangrantes de tanta crueldad, de tantas miserias, de tanta corrupción.        

Cuando no pueda uno vestirse la piel del león, vístase la de la zorra; y vera cómo, de quita marido, de amante, de la otra, se puede llegar a un espacio público, ya como concejal o de lo que fuere, ya que importa más la influencia del amante, como dirigente de algún organismo sindical, haya negociado un espacio en la cosa pública; así de corrupto es la humanidad del ser humano, comparado con el de las fieras.

Obligado es entonces ´procurad haceros fuertes cada uno y velad por vuestra dicha’ ante situaciones extremas que ocurren en el universo, máxime en nuestro días, la grave condición que viven nuestra hermanos migrantes en la Unión Americana, ojala y nunca sucede en nuestra patria con otro loco que ya anda por ahí gritando a los cuatro vientos que la réplica del terremoto que azota en territorio gringo puede ocurrir en suelo mexicano si los indígenas de este noble País se duermen o se dejan manipular por el espejismo que viene generando ese degenerado político que pregona con la izquierda, pero amansó fortuna con la derecha.

Por ello es indispensable que no se deje embriagar con el perfume capitoso de las odas cinceladas de su loor, creyendo que toca magnificencias de cumbre, cuando se encuentra aún en la llanura. Consiste en que el hombre para alcanzar la plenitud de la vida, debe primero superar los vaivenes de la naturaleza humana; la debilidad y la corrupción forma parte de su condición, pero no de la humanidad del hombre.

Es preciso inclinar la frente ante el supremo omnipotente ser superior, el señor, el arquitecto del universo, el que es, fuese hombre y vendrá como hijo de Dios, los humanos tenemos principio y fin, como lo tiene también el propio universo, y solo Dios conoce el destino de los hombres y el fin de todo lo creado.

El hombre no está solo ni puede bastarse por sí mismo. Está vitalmente relacionado con poderes de la naturaleza y de la sociedad que son externos a él, y hasta depende de estos. Sea con claro entendimiento de ello o no, sabe que o es un centro independiente de fuerza que pueda subsistir del mundo.  Es la fe la que lleva al hombre a ejercer un poder mayor que el humano y al final a una mente universal o sobre humana cuya intención y voluntad es sostener los más altos valores para la vida humana. El hombre puede enderezar su propio destino, es arquitecto y maestro de su vida, y que mejor hacerlo en el servicio público.

Jaque Mate: Ahora convive con uno que trata a las fieras, luego de cargar y mantener además al torito pinto; ellos dice: ¡cargo al buey!; el torito pinto al no ser sacada de la barranca, tras múltiples insistencias de ella, se aferro a la causa ciudadanizada movimiento de Papá, quedose libre de manutención de los retoños y de la patria potestad, ella carga al que trata las fieras. Nos leeremos hasta la próxima entrega.