Guillotina política

OAXACA0

murat guilloPor: Felipe Cruz García

Alejandro Murat en la desesperación; no ha podido gobernar

El gobernador Alejandro Murat ya padece el síndrome de Gabino Cué, que prometió mucho y nada que avanza, esto porque el Estado sigue paralizado, sin poder repuntar hacia el desarrollo.

     El mandatario estatal prometió  que luego tomar las riendas del  poder del Estado, Oaxaca se integraba al progreso, pero al parecer sus promesas solo fueron cuentos de hadas, porque los crímenes siguen por todos lados; el sector empresarial sigue paralizado; los campesinos siguen viviendo en la peor crisis de su historia.

   Como lo aseguran algunos actores políticos, como el caso del diputado  Jesús Romero, que el gobierno de Alejandro Murat no tiene rumbo; no existe un plan de Desarrollo estatal, entonces, si Murat no tiene un proyecto definido para apuntalar el desarrollo del Estado, quiere decir que está gobernando al aire, con discursos vacíos y con la tendencia de sólo aplicar el año Hidalgo, tal como lo hizo Gabino Cué  y sus 40 ladrones que hoy en día disfrutan el dinero del Estado en la absoluta impunidad.

     Bajo este contexto, con la finalidad de quedar bien con los cien días de su gobierno, Alejandro Murat con desesperación recorre con las manos vacías en  los diversos distritos de la entidad oaxaqueña, pero él  mismo sabe que los oaxaqueños de las regiones no quieren discursos, quieren apoyos concretos para superar sus necesidades básicas.

   Hace un par de semanas en esta ciudad capital, en medios informativos nacionales y estatales anunció que apoyaría a los empresarios con 70 millones de pesos, según para reactivar la economía de los que fueron afectados por la revuelta del 2006 y por el mal gobierno de Gabino Cué, pero es la hora que ellos no reciben nada, sino al contrario ya están haciendo público que el Secretario de Economía Jesús Rodríguez Socorro está ordeñando esos millones de pesos.

     En este sentido, a escasos cien días para que Alejandro Murat anuncie que su gobierno ha sido un éxito, hay incertidumbre y desesperación de los 3.9 millones de oaxaqueños que depositaron su confianza él.

 Finalmente, mientras el mandatario estatal siga dando tumbos y  no defina un buen  proyecto de gobierno, el estado seguirá de cabeza, y además lo más urgente para que tenga credibilidad, que es una demanda sentida de los oaxaqueños,  debe de sacudirse  las ratas viejas que integran su supuesto gabinete de lujo, esto porque muchos de ellos—como lo ha dicho la voz populi– robaron de manera impune en anteriores administraciones gubernamentales…bueno, ¿o es que  el gobernador sigue pensando que en Oaxaca los perros aún siguen amarrándose con salchicha?