Todo un éxito el Laani Roo Xten Daan Zaadxil, Fiesta Grande del cerro en Zaachila

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zachila-27julio*Rotundo éxito del Lunes del Cerro en esta comunidad Zapoteca

*Más de 13 mil visitantes recibió Zaachila en su Fiesta Grande del Cerro

* Este año la Diosa Pitao Ko Xub fue representada por la joven Zitlally Verano Paz del barrio La Soledad

*Con este evento se reactivó la economía de la comunidad con una derrama de más de 7mdp

Con plumas de faisán, huaraches y el enredo como vestimenta tradicional de la Villa de Zaachila presidió la Diosa Pitao Ko Xub deidad del maíz tierno, Zitllaly Verano Paz el Laani Roo Xten Daan Zaadxil “Fiesta Grande del Cerro”.


 

De piel morena, cabello largo y negro hasta la cintura, coronado con un plumero y decorado con maíces de distintos colores, la joven orgullosa de sus ancestros, abrió la gran veneración hacia los dioses y diosas zapotecas.

Acompañada de sus cuatro doncellas y cuatro guerreros, danzo hacia los Cuatro Vientos, y con cascabeles en los tobillos sus acompañantes le dedicaron el baile como ritual de la Diosa del Maíz Tierno.

Tras el ritual, la Pitao Ko Xub tomó su lugar de honor adornado con milpas de maíz tierno y estelas zapotecas.

Zaachilas27-2Del otro lado del escenario, la zona arqueológica de Zaachila “El Cerrito” ya se encontraba llena en su máxima capacidad para deleitarse con esta cultura que hermana a las regiones, representadas por cada barrio de esta comunidad.

Al frente del escenario, personalidades destacadas, el Presidente Municipal de la Villa de Zaachila Raciel Vale López, su esposa Belén Lira, su madre y padre de la Diosa Pitao Ko Xub Esperanza Paz, su padre Jorge Verano, regidores del Cabildo, autoridades del comisariado ejidal y el cineasta Zaachileño Rigoberto Perezcano.

El punto más alto del sol, fue la señal de partida para la presentación de las delegaciones, y con sus canastas de flores con colores vivos hicieron su aparición en el escenario las Chinas Zaachileñas representadas por el barrio del Niño.

Sus faldas extensas invitaban al público a unir sus palmas, y tras la quema de un torito, las mujeres procedieron a repartir su Guelaguetza.

Para un pueblo como Zaachila, la esencia de la Guelaguetza o “Guelagueza” -como le llaman algunos abuelos y abuelas- va más allá de los bailes. Es una tradición de comunalidad, de ayudar al otro, de compartir, de convivir, de entregar una ayuda y ser correspondido cuando el otro lo requiere.

ZACCHILA-27-3Luz Esther Aquino García abuela de la Deidad Pitao Ko Xub, explicó que esta tradición ha sido enseñada desde tiempos antiguos en la comunidad, “es una costumbre aquí, que cuando alguien hace una fiesta, -Boda, Bautizo, XV Años, Mayordomía o cualquier otro gasto por fiesta- sin que le pidan a uno, uno se ofrece a ver en que puede ayudar, esto es en especie.

Es así como en Zaachila, días antes del “gasto” las personas llevan azúcar, cacao, mobiliario, adornos, arreglos florales, y hasta guajolotes para la celebración. “Esta es la mera Guelagueza’, la ayuda mutua, ese es el espíritu que nos han dejados nuestros padres y abuelos, nuestras madres y abuelas”, resaltó la abuelita.

Detrás del escenario, la delegación siguiente ya arreglaba su vestimenta, sus trajes, su Guelaguetza a repartir. A los zancudos de Zaachila se les veía amarrarse los pies y huaraches con mecate. Colgarse al hombro sus canastitos y empuñarse hasta un trago de mezcal para salir a escena.

Trepados en dos palos de madera de un metro y medio aproximadamente los Zancudos , es uno de los números más esperados por los asistentes, éstos son originarios y nativos de la Villa de Zaachila, y bailan entre danzón, cumbia y hasta la víbora de la mar.

Y como es de esperarse, entre tantos Zancudos, movimiento, altura y baile, hay caídas, sin embargo el compromiso es grande y sus ayudantes los vuelven a parar para continuar de pie, quienes llegan a bailar incluso con un solo pie apoyado, e invitan al público a acompañarlos con sus palmas.

Otro baile destacado es el Jarabe Zaachileño representado por el barrio San José, quienes hasta el escenario van por el presidente municipal Raciel y su esposa Belén quienes bailan el afamado Guajolote.

Durante esta presentación además se queman los toritos y se sirve espuma, bebida tradicional de esta comunidad zapoteca.

Los bailes continúan y así el público admira la riqueza cultural de las delegaciones: Pinotepa Nacional, Putla, Tlaxiaco, Mixes, Huatla, Istmo, Mixteca, Tuxtepec con su inigualable Flor de Piña, Ejutla, Santiago Jamiltepec entre otras.

Después de cada baile, los asistentes quedaron atentos de no recibir un golpe con un mango, un coco, un plátano, un durazno y hasta una piña, pues estas fueron las Guelaguetzas entregadas por las delegaciones.

Originaria de Zaachila, la majestuosa Danza de la Pluma fue representada por jóvenes oriundos de la comunidad, quienes danzaron en honor a la Diosa Pitao Ko Xub, y en su danza realizaban círculos en veneración al padre sol.

Tras un lleno total, miles de asistentes y una lluvia que cayó por unos minutos y que dejó muchas ropas mojadas de los asistentes, cerró el Laani Roo Xten Daan Zaadxil las jóvenes de la región de Tuxtepec con su baile Flor de Piña, quienes se llevaron todos los aplausos.

Muere el sol en los montes, con la luz que agoniza…, se dejó escuchar por las bandas Tierra de Reyes y Resplandor Zaachileño, quienes entonaron el himno oaxaqueño El Dios Nunca Muere, canción que hizo ponerse de pie al público y descubrir su cabeza, quitando los sombreros pues con esta melodía se despidió la Fiesta Grande del Cerro de Zaachila, esperando ya el próximo Laani Roo Xten Daan Zaadxil 2016.