Astillero

13 noviembre, 2020 OAXACA0

  La espiral acusatoria contra el peñismo en general, acelerada a partir de la aparición en escena de Emilio Lozoya como gran delator, llegó ayer, al menos en términos mediáticos y presuntamente judiciales, al destinatario final hasta ahora sólo tocado retóricamente, Enrique Peña Nieto, el responsable político e histórico de la desbordada corrupción habida en México de 2012 a 2018, que dejó consecuencias jurídicas y económicas transexenales de daño al interés nacional.

Según lo publicado ayer en primera plana por el diario Reforma, la Fiscalía General de la República habría pedido a un juzgado que se libre orden de aprehensión contra Luis Videgaray Caso (quien fue secretario de Hacienda y de Relaciones Exteriores en el pasado sexenio), considerándolo autor material de actos tipificados como delitos electorales, traición a la patria y cohecho, y al ex ocupante de Los Pinos como autor mediato de esos mismos hechos ilícitos, jefe de un aparato de poder criminal que habría usado a Videgaray y a Emilio Lozoya, quien fue director de Pemex, para cumplir sus propósitos.

El texto, que a la hora de cerrar esta columna no había sido desmentido por la FGR, confirma que hay señalamientos en contra del ex candidato presidencial de Acción Nacional, Ricardo Anaya, el también panista Jorge Luis Lavalle, el calderonista Ernesto Cordero y el priísta David Penchyna, a quienes se habrían transferido, “de manera espontánea y por interpósitas personas”, 121 millones 500 mil pesos, a fin de que apoyaran las reformas estructurales propuestas por Peña Nieto.

A reserva del curso judicial que sigan estos señalamientos adjudicados a la FGR, la espiral acusatoria contra el peñismo, mencionada al inicio del presente texto, parece haber tocado techo, pues no puede haber peor acusación contra un ciudadano que la de traición a la patria. Será natural, también, que haya reacciones de parte del peñismo. Se ha hablado con frecuencia de la existencia de videos varios de los cuales un botón de muestra habría sido el que exhibió en inexplicables manejos de dinero a Pío López Obrador y David León Romero (este, operador político del entonces gobernador Verde de Chiapas, Manuel Velasco Coello).

Y, hablando de andanzas Verdes y reacciones en contra: en San Luis Potosí se ha presentado una opción para que Morena no se alíe con el PVEM y no termine postulando para gobernador a Ricardo Gallardo Cardona, diputado federal de denso expediente judicial e investigado por la Unidad de Inteligencia Financiera. Juan Ramiro Robledo Ruiz pidió ayer licencia a su cargo como presidente del Tribunal Estatal de Justicia Administrativa para buscar la candidatura a nombre de Morena.

Robledo ha sido diputado local y federal, senador, subsecretario federal de Gobernación y secretario general de gobierno, todo desde el Partido Revolucionario Institucional al que renunció desde hace años para apoyar al obradorismo. Su participación podría concentrar a la corriente del morenismo potosino que rechaza la alianza con el PVEM y que su abanderado para suceder a Juan Manuel Carreras sea el polémico ex perredista y ahora Verde, Gallardo Cardona, a quien señalan como partícipe de actividades socialmente nocivas.

Canal Once decidió frenar el choque al aire que sostenían Sabina Berman y John Ackerman, quienes en su última emisión tuvieron al secretario de educación Esteban Moctezuma Barragán como involuntario confidente y consultor. Termina la emisión de John y Sabina y, en una tentativa de imitación salomónica, a ambas partes se les ofrece la posibilidad de contar el año próximo con programas individuales. Ello, sin embargo, no detuvo las críticas en redes sociales de mujeres, sobre todo del medio periodístico e intelectual, que en mensajes intencionalmente idénticos, como un frente de Internet, reprochan lo que denominan acoso laboral machista y violencia contra las mujeres. ¡Hasta el próximo lunes!

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Retomado: https://www.jornada.com.mx/2020/11/13/opinion/008o1pol