Bien y de buenas

6 febrero, 2021 OAXACA0

ERNESTO REYES.……….

En momentos en que el pico de la pandemia está a su máxima expresión, si nos atenemos al número de fallecidos, el presidente Andrés Manuel López Obrador reapareció el jueves en un video difundido por sus redes sociales, mediante el cual daba a conocer que luego de sus análisis de laboratorio, estaba superando con éxito a la Covid- 19.

Una gran noticia que debió detener -como se decía antes en el mundo editorial- las prensas de los periódicos, y modificó en el momento los presupuestos informativos de noticiarios de radio y televisión, debido a que es asunto de interés nacional la salud del Jefe de Estado. Asomarse a las primeras planas de los diarios nacionales, un día después, permitió constatar, sin embargo, que los de corte conservador apenas si difundieron una foto con este hecho, y otros no lo colocaron en portada, como si no fuera trascendente la noticia.

Por sus atribuciones constitucionales, López Obrador no solo es líder de 126 millones de mexicanos, como jefe del poder ejecutivo, sino concentra el mando principal del Ejército como comandante supremo de las Fuerzas Armadas, donde está incluida la Marina Armada de México.

Dichas instituciones, además de las funciones inherentes al poder ejecutivo, se mantuvieron a cargo de sus titulares, porque el presidente no estaba al cien de sus facultades físicas para estar al tanto de múltiples decisiones que hay que tomar, principalmente en materia de salud y seguridad.

Aunque grupos de ultraderecha hubieran querido conspirar contra el régimen de la 4T, aprovechando las dos semanas de virtual ausencia, su reaparición física crea un ambiente de certidumbre en momentos en que la sociedad mexicana se siente vulnerable y necesita siempre la guía de un líder para enfrentar con éxito la problemática nacional.

Sus malquerientes dirán acaso que la enfermedad por la que está pasando fue fingida desde que aceptó, el pasado 24 de enero, que se había contagiado. Y lo hacen como parte de una perversa estrategia para desacreditar todo lo que provenga de un gobierno de izquierda, campañas que corren paralelas al proceso electoral que ya está en marcha.

Aunque en salud no se canta victoria antes de tiempo, al presidente se le observó de mejor ánimo y muy seguro de sí mismo. Después de bajar la escalinata principal del histórico edificio, Andrés Manuel aprovechó la tribuna para enviar un mensaje de agradecimiento a quienes se han preocupado durante su convalecencia.

En cuanto al combate contra el virus, alentada por el retraso de las entregas comprometidas por la farmacéutica Pfizer, previno que están por llegar lotes masivos de vacunas a fin de empezar con la inoculación de los adultos mayores este mismo mes de febrero. Luego de resaltar modestos avances en la economía, el mandatario se despidió exhortando a mantener muy firme la fe, a fin de que nadie más vuelva a padecer esta enfermedad letal.

Hay esperanza, entre su equipo de trabajo que, posiblemente este lunes o en días posteriores, el presidente vuelva a sus labores de coordinación del gabinete de seguridad que se realiza muy temprano, al igual que a las conferencias matutinas.

No sabemos si los médicos lo van a dar de alta. En todo caso, tendrán que mantener las precauciones inherentes a la rehabilitación de una persona mayor que ha estado expuesta a la Covid, porque está demostrado que esta enfermedad se ensaña con los más vulnerables en salud.

Si bien el presidente nunca se desentendió de sus funciones sustantivas, esperamos que cumpla un merecido reposo, aunque quienes lo conocen de cerca saben que López Obrador “descansa haciendo adobes”, Es decir, se mantiene trabajando, pensando, armando proyectos, escribiendo, pues con esta mística asume el servicio público. Con justa razón ha rubricado su mensaje con la frase: “La honradez es la mejor política y gobernar es humanismo”.

Es bueno saber que muy pronto asumirá, con plenas facultades, las riendas del Estado. Su pronta recuperación nos deja una sensación de seguridad y calma, en un mar borrascoso por tanto contagio y dolor de quienes han perdido a un ser querido. Las decisiones en torno a su regreso se están tomando este fin de semana porque, aunque no del todo, “está bien y de buenas”, como diría Juan Manuel Vignón.

@ernestoreyes14