El gran día de Memo Ochoa

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MEOc3*El portero internacional de México debutará como titular en el Málaga en Liga 19 meses después de su fichaje: “He tenido mucha paciencia”

Sevilla, (EL PAÍS), 10 de marzo de 2016.- “Estoy contento con esta posibilidad de jugar, aunque no es la ideal, ya que se trata de la lesión de un compañero. Pero he tenido paciencia y respeto durante todo este tiempo. Ahora solo pienso en ir partido a partido”. Las palabras de Ochoa, portero del Málaga y de la selección de México, resonaron fuerte el pasado miércoles, cuando ofreció su primera rueda de prensa después de 19 meses de haber fichado por el Málaga. También 19 meses después de llegar al fútbol español, Guille, como se le conoce en el vestuario andaluz, tendrá la oportunidad de ser titular en la Liga ante el Sporting en el partido que abre la jornada en la tarde del viernes. Llegó el gran día de Ochoa después de que el menisco de su compañero Kameni crujiera en el pasado partido ante el Deportivo. Ochoa, que hasta este momento solo había jugado ocho partidos de la Copa del Rey en dos años, disputó en Riazor sus primeros 53 minutos de Liga.


 

El fichaje de Ochoa por el Málaga en el verano de 2014 debió suponer el adiós de Kameni, pero el camerunés y el Málaga siempre han mantenido un idilio especial. El entrenador, Javi Gracia, apostó por el camerunés, titular indiscutible en sus planes, y al Memo le tocó sufrir la suplencia. No se puede decir que Kameni y Ochoa fueran amigos, pero se respetaron durante todo este tiempo. En el vestuario del Málaga se quiere al portero internacional mexicano, tímido y callado, pero muy trabajador. Durante todo este tiempo de inactividad, jamás levantó la voz para quejarse. En algunas ocasiones, Roque Santa Cruz, por su experiencia y calidad humana, se convirtió en su apoyo dentro de la caseta. También mantiene una buena relación con los venezolanos Rosales y Juanpi, así como con el masajista, Marcelino Torrontegui. En Málaga disfruta de su excelente tiempo, de su mujer y dos hijos y, de vez en cuando, de los chiringuitos a pie de playa de la capital andaluza.

“Guille es un portero maduro. Tiene una gran experiencia y ahora le toca jugar. Le deseo toda la suerte del mundo y ahí estaré para ayudarle”, afirma el propio Kameni, recién operado de su rotura de menisco, que le tendrá fuera de los terrenos de juego al menos un mes y medio. “Se han dicho cosas desde México, pero no tengo ningún problema con Guille. Ahora le toca jugar y le apoyo”, manifestó el propio Kameni a Canal Sur. El cuerpo técnico del Málaga confía en Ochoa, asombrados por sus reflejos bajo la portería y su gran juego con los pies. Desde su llegada, los técnicos han intentado pulir su gran defecto como portero, las salidas. “Tengo plena confianza en Guille y en lo que nos puede dar. No me puedo parar en las ausencias y sí en los que van a jugar”, afirmó Javi Gracia en la previa del encuentro ante el Sporting.

“Mi relación con Kameni es profesional. No puedo controlar lo que se diga desde México. En una plantilla tienes más amistad con unos que con otros, pero con Kameni siempre ha existido profesionalidad y respeto”, recalcó Ochoa cuando se le preguntó por su relación con el portero titular. Los porteros, con frecuencia, son un mundo aparte en los equipos de fútbol. Las relaciones que se establecen entre ellos suelen ser complicadas y enrevesadas, dándose el caso de titulares y suplentes que ni siquiera se hablan. No es al caso de Kameni y Ochoa. No son amigos, pero se hablan y se respetan.

A sus 30 años, Ochoa dispondrá ahora de un mínimo de seis partidos para demostrar en la Liga su calidad como portero, con la que deslumbró en el Mundial de Brasil. Faltan 10 encuentros para el final de la Liga. Sin rechistar, ha seguido trabajando en espera de su gran día y se ha adaptado a las mil maravillas a Andalucía. El pasado mes de abril nació en Málaga su segundo hijo, también de nombre Guillermo. Después de 19 meses, Ochoa, que no concedió ninguna entrevista ni dio ninguna rueda de prensa en España, tiene la oportunidad de hablar en el campo y rodarse para defender en plenitud la portería de México en la próxima y especial Copa América. Por eso lleva la bandera de su país en las botas y con sueña desde pequeño, cuando volaba en su habitación de cama a cama en busca de balones imposibles.