Estados Unidos anuncia su retirada del tratado de Cielos Abiertos por incumplimientos de Rusia

OAXACA0

………………Retomado del Periódico  EL  País……………………..

Estados Unidos ha anunciado su intención de retirarse del tratado de Cielos Abiertos, firmado con otros 33 países a principios de los años 90, que concede a los países firmantes derechos recíprocos para sobrevolar sus respectivos territorios con aviones desarmados a fin de vigilar si se producen movimientos o concentraciones de fuerzas con fines agresivos. El objetivo de permitir dichos vuelos era promover la confianza entre los países y evitar un conflicto entre Estados Unidos y Rusia. La retirada, que en virtud de los términos del tratado será efectiva en seis meses, supone un nuevo rechazo de la Administración de Donald Trump a un gran acuerdo multilateral, después de su abandono del tratado para la eliminación de misiles nucleares de medio y corto alcance (INF) en verano del año pasado.

“En el curso de la revisión ha quedado claro que ya no es del interés de Estados Unidos seguir siendo parte del tratado de Cielos Abiertos”, ha asegurado un oficial estadounidense anónimo citado por Reuters.

El Pentágono y la inteligencia estadounidense acusan a Moscú de violar el tratado de Cielos Abiertos al impedir vuelos sobre una ciudad donde se sospecha que Rusia ha desplegado armas nucleares capaces de alcanzar Europa. También sostienen que han utilizado vuelos sobre Estados Unidos para localizar infraestructuras críticas del país que podrían constituir blancos de eventuales ciberataques.

Pero la decisión de Trump no sentará bien a los aliados europeos de la OTAN, también firmantes del tratado, que llevan tiempo presionando a Washington para que no se retirara. Temen que, tras la retirada de Estados Unidos, Rusia también prohibirá los vuelos sobre su territorio, impidiendo el control sobre los movimientos de tropas en las fronteras con países europeos. El oficial estadounidense citado por Reuters reconoce que ha habido debates con los aliados, pero que en última instancia Washington ha decidido que abandonar el pacto era mejor para sus intereses.

El tratado fue inicialmente planteado por el presidente Dwight Eisenhower en 1955, pero los soviéticos se opusieron a la idea. El presidente George H.W. Bush lo resucitó en 1989 y finalmente el tratado, negociado entre los miembros de la OTAN y del Pacto de Varsovia, fue ratificado entre 1992 y 1993 y entró en vigor el 1 de enero de 2002. Se trata, pues, de un acuerdo enraizado en el legado republicano, ideado, promovido y ratificado durante tres administraciones de presidentes de dicho partido: Eisenhower, Bush padre y Bush hijo. Al amparo del tratado se han realizado más de 1.500 vuelos, que han contribuido a la transparencia en la actividad militar de los firmantes. Pero Rusia ha restringido los vuelos de los otros países firmantes en ciertos territorios.

La retirada del acuerdo de Cielos Abiertos, para muchos analistas, es una señal que indica que pronto Washington podría retirarse de uno de los grandes tratados armamentísticos que le quedan vigentes con Moscú, el Nuevo START, firmado por Obama y Medvédev en 2010, que contribuye a la reducción de arsenales nucleares y expira poco después de las elecciones presidenciales de noviembre.

“Hoy el presidente ha dado otro paso positivo hacia la terminación de la dependencia de Estados Unidos de tratados rotos y disfuncionales”, ha dicho en Twitter el senador republicano Tom Cotton. “El tratado de Cielos Abiertos empezó su vida como un acuerdo de buena fe entre grandes potencias y murió siendo un activo de la inteligencia rusa”.

Hace meses que se temía la retirada de Estados Unidos del acuerdo. Destacados congresistas demócratas escribieron al presidente Trump el mes pasado, y le acusaron de presionar con una retirada del tratado en un momento en que el mundo se centra en la respuesta a la pandemia del coronavirus. “El esfuerzo de la Administración de llevar a cabo un cambio de gran alcance en nuestra política de seguridad nacional en el medio de una crisis sanitaria global no es solo miope sino inconcebible”, escribieron. Un total de 16 ex altos mandos militares y de defensa europeos publicaron un comunicado este mismo mes en el que pedían a Estados Unidos que siga apoyando el tratado, alegando que una retirada supondría un golpe a la seguridad global y a la estructura de acuerdos internacionales de control de armas.