La reforma migratoria de Obama llega al Tribunal Supremo de EE UU

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SUABSTAWashington, (EL PAÍS),  ABRIL DE 2016.- El Tribunal Supremo de Estados Unidos estudiará este lunes la demanda contra las medidas migratorias que anunció el presidente Barack Obama en noviembre de 2014 y que tenían como objetivo la regularización de casi cinco millones de indocumentados. Su reforma, aprobada a través de un decreto presidencial, nunca entró en vigor. Los jueces de la corte se pronunciarán en una sentencia prevista para el próximo mes de junio sobre la demanda impuesta por 26 Estados, liderados por Texas, que consideran que Obama se excedió en sus poderes para regular en materia de inmigración. Estas son las claves de uno de los casos más importantes del año judicial, que se resolverá además en plena campaña electoral por la presidencia y que puede marcara el legado del presidente demócrata.
Qué debe decidir el Tribunal Supremo

Los jueces analizarán, entre otras tres cuestiones esenciales de la reforma que impulsó Obama:

Si el Estado de Texas tiene competencia para personarse en el caso. Para poder presentar una querella, el demandante debe demostrar que la ley le perjudica directamente. Texas alega que la regularización de indocumentados le costará millones de dólares, por ejemplo, en la expedición de permisos de conducir para sin papeles. La Casa Blanca alega que Texas carece de competencia y que, antes de esta reforma, ya había accedido a subsidiar este tipo de costes.
Si la Administración Obama tiene competencia para regular en políticas de inmigración. La Casa Blanca ha argumentado que, a pesar de que esa competencia es del Congreso, éste reconoce que el ejecutivo puede tomar algunas decisiones sobre cómo aplicar la ley, por ejemplo, en materia de deportaciones. La Administración asegura que la reforma de 2014 constituye una decisión de este tipo, no una ley.
Si el Gobierno debía haber avisado anteriormente a los ciudadanos sobre su intención de aprobar esta reforma.
Quién apoya a cada una de las partes

Desde que Texas presentó su primera demanda, otros 25 Estados se han sumado a la querella. Además, otras instituciones han presentado sus propios amicus briefs, documentos legales en los que respaldan la postura del gobernador. Son 43 de los 54 senadores republicanos, la Cámara de Representantes, la Asociación Nacional del Rifle y el sheriff de Arizona Joe Arpaio, entre otros.

La Administración Obama, por su parte, cuenta con el apoyo de 16 Estados y del Distrito de Columbia, numerosos congresistas, más de un centenar de alcaldes y líderes de condados locales, así como diversas organizaciones empresariales, religiosas y educativas.

Qué puede decir la sentencia

El caso de la reforma de inmigración es uno de los que se verá afectado por un Tribunal compuesto por ocho jueces, tras la muerte del conservador Antonin Scalia. Estos son los tres escenarios posibles:

Un empate a cuatro dejará vigente la sentencia del último tribunal federal que juzgó el caso, por lo que los programas de regulación de indocumentados seguirán bloqueados. El Tribunal también puede tomar esta decisión si una mayoría de jueces coinciden con la Corte de Apelaciones del Circuito Quinto del país, y acuerdan bloquear la reforma
El Supremo rechaza la viabilidad de la demanda porque considera que Texas y los 25 Estados que la presentaron no tienen autoridad para hacerlo. En este caso, la reforma entrará en vigor y más de cuatro millones de indocumentados podrán empezar a solicitar sus permisos
El Supremo considera que los Estados no han logrado demostrar que la Administración Obama se excediera en sus competencias, por lo que las reformas podrán seguir adelante