‘Messi, Messi’, el grito para desatinar a los portugueses

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MOSCÚ. (Excélsior).-El nombre de Lionel Messi se coló en la marea roja, el color de Portugal y Marruecos, que envolvió los alrededores del estadio Luzhnikí de Moscú previo a que arrancara la segunda jornada del Grupo B del Mundial de Rusia, con un partido decisivo para las opciones de ambos equipos.

“Messi, Messi”, corean los aficionados marroquíes cuando se cruzan con la afición portuguesa, en alusión a la rivalidad deportiva entre el astro argentino del Barcelona y la estrella en la que deposita todas sus esperanzas Portugal, Cristiano Ronaldo.

Un seguidor marroquí entrado en edad echa la bronca a un grupo de sus paisanos que corean el nombre de Messi, y les recrimina que no animen a Marruecos, que podría quedarse fuera del Mundial si no suma puntos esta tarde.

Entre un mar de camisetas rojas se cuelan algunas elásticas del Barca con el 10 de Messi a la espalda, como la que lleva Mitchel, un joven estadunidense que viajó a Rusia desde el estado de Virginia para animar a la Argentina de su ídolo.

El amigo que le acompaña hace el gesto del pulgar hacia abajo al referirse a Cristiano, mientras que Mitchel se coloca una pequeña bandera marroquí sobre la cabeza y se saca fotos con la afición de los “Leones del Atlas“.

Los portugueses están en desventaja numérica con los marroquíes a las puertas del Luzhnikí, pero tienen de su lado a cientos de asiáticos vestidos con el uniforme de Portugal que vinieron al Mundial de Rusia para seguir a Ronaldo.

Pedro y Sergio viven en Coímbra, son amigos desde hace 45 años y no se pierden los grandes partidos de su selección, como la final de la Eurocopaque le ganó hace dos años a la anfitriona Francia, en París.

Cristiano estuvo muy inspirado en el último partido con España. Está en gran forma y va a hacer un buen partido”, dijo Pedro en un perfecto español que mejoró durante los dos años que vivió en Bolivia.

No han venido muchos portugueses a seguir el Mundial, al menos en la fase de grupos que se juega ahora, pero uno sí hizo un enorme esfuerzo para acompañar a su equipo.

Helder Batista, funcionario municipal de la localidad de Alenquer, a 40 kilómetros de Lisboa, llegó hace dos días a Moscú tras recorrer 4.700 kilómetros en su bicicleta, en una maratón que le llevó a atravesar toda Europa.