Sepultado el PRI en Oaxaca

23 enero, 2021 OAXACA0

Por: Juan Carlos Medrano…..

A un semestre de que se lleven a cabo la elección federal y la estatal, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) en Oaxaca está “muerto”, sin rumbo y sin el menor indicio de querer revivir.
Por el contrario, hoy se alía con sus acérrimos rivales el PAN y el PRD, en la búsqueda de su supervivencia.
Hoy bajo la conducción de Eduardo Rojas Zavaleta un priista surgido del compadrazgo y el amiguismo y sin carrera política y mucho menos arraigo entre la militancia, el otrora partido “fuerte” de México y Oaxaca está sin rumbo porque su dirigente no tiene la más remota idea del trabajo que debe realizar para por lo menos mantener la escasa presencia que aún conserva.
Aunado a ello, el dirigente se ha dedicado a despreciar a la militancia que llega a las oficinas del Comité Directivo Estatal de Revolucionario Institucional por los rumbos de la agencia municipal de Santa Rosa Panzacola en Oaxaca de Juárez.
Hoy el (seudo) dirigente mandó instalar un muro de acero para impedir el paso a la militancia, cuando hoy más que nunca debe estar cerca de aquellos a quienes va a necesitar si es que desea (que no creo) que su partido sobreviva.
Rojas Zavaleta debe entender y comprender (cosa que considero imposible), que es solo un “títere” de quienes en realidad mandan y que su paso por el Comité Directivo Estatal (CDE) es para simular que tienen un “dirigente” que no dirige.
De hecho, las designaciones de las candidaturas no pasarán por el escritorio de costeño, más bien le darán la lista de palomeados para que sea quien reciba los reproches y mentadas de madre de aquellos que no serán electos por “el gran dedo elector”.
Militantes de años del PRI consideran es urgente un cambio de dirigentes y evitar que los mismos cuadros de siempre, sigan turnándose en los cargos.
Los seudo dirigentes del PRI consideran que los malos resultados que al día de hoy tiene el Gobierno de la 4ta Transformación, les permitirá “arrasar”, lo cual es un sueño que puede convertirse en pesadilla.
Recordemos que el PRI en Oaxaca hace tres años solo logró una sola posición de mayoría y perdió el resto de los 25 distritos y hoy tiene una paupérrima representación en el Congreso de Oaxaca, gracias a las plurinominales.
Y en las elecciones federales a diputados y Senadores mejor ni hablamos, pues para en el primer caso no ganó ninguna y Raúl Bolaños Cué (su verdadero nombre) llegó al Senado por las negociaciones y gracias a los millones de pesos que derrochó.
Todo esto pareciera no es importante para el dirigente del partido.
Hoy a leguas se aprecia que lo que hace falta es trabajo, convocando a la militancia a participar o haciendo un nuevo proyecto que les permita ser más competentes en las futuras elecciones.
Es necesario que quienes integran el Comité Directivo Estatal renuncien y convoquen a una elección abierta con quienes representen a la militancia tengan la autoridad y calidad moral para dirigir al partido, pues los actuales dirigentes parecen de todo y de nada a la vez.