Carta Aclaratoria

OAXACA0

En relación a diversas versiones periodísticas publicadas a raíz de mi nombramiento como delegado Federal de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano en el estado de Oaxaca, considero no sólo necesario sino urgente hacer las siguientes precisiones:


 

1.- Dichas versiones, principalmente publicadas en redes sociales, se refieren a un trágico episodio sucedido en el mes de julio del 2004, cuando se registró una riña entre militantes de diferentes partidos políticos, donde perdió la vida el profesor Serafín García. En aquel entonces me desempeñaba como Diputado Federal y al mismo tiempo coordinaba regionalmente la campaña del entonces candidato a Gobernador por el PRI. Con esta calidad y pese a mis llamados a los militantes partidistas de mantener la cordura, fue inevitable el desenlace conocido que hoy conocemos.

2.- En aquella ocasión, autoridades ministeriales de Huautla de Jiménez tomaron conocimiento del caso y tras realizar las indagatorias correspondientes determinaron fincar responsabilidades penales a los señores Jacinto Pineda Casimiro, Feliciano Quiroga Martínez y Agustín Sosa Ortega como presuntos responsables del homicidio. Cabe aclarar que un servidor no fue señalado por la autoridad en ese momento ni en ninguna otra ocasión, de haber intervenido en los hechos.

3.- Cabe destacar que desde el principio fui uno de los principales interesados en el desahogo procesal de los hechos para su pleno esclarecimiento  y puntual administración de la justicia. De manera puntual quiero insistir que en toda la averiguación ministerial no hubo una sola mención de mi nombre. Ninguno de los grupos o personas que participaron en aquella riña me imputaron acusación ni participación alguna en los hechos, por mínima que hubiera sido.

4.- Más allá de querer deslindarme de los hechos y sobre todo de las versiones periodísticas que carecen de valor informativo y de verdad alguna, hago estas precisiones como un acto de responsabilidad y honestidad, pues he sido y seré un firme demandante de justicia, apegado a mis valores morales y humanos en el ejercicio de mi nueva responsabilidad.