Oaxaca. Oax.- Para poder resolver la crisis de la basura el gobernador del estado de Oaxaca, Salomon Jara Cruz, confirmó la construcción del Centro de Revalorización de Residuos Sólidos Urbanos (CIRRSU), en San Pedro Totolapam.
En conferencia prensa, el gobernador del estado de Oaxaca, indicó que 850 toneladas son recolectadas a diario en zonas metropolitanas de la entidad oaxaqueña.
Mismas que desde hace un año no pueden ser depsitafos en un lugar adecuado.
Por lo que ahora se contará con
30 hectáreas, con una inversión de 600 millones de pesos, para construcción del Centro Integral de Revalorización Residuos Sólidos Urbanos en San Pedro Totolápam.
El gobernador agradeció a la comunidad y a las autoridades de este municipio por su apoyo y disposición para acompañar los esfuerzos del Gobierno.
En este sentido, dijo que una vez más, el diálogo y la capacidad de construir acuerdos con las comunidades rinde buenos frutos para nuestra gente.
Destacó que construye en una superficie de 30 hectáreas, con una inversión de más de 600 millones de pesos.
“El CIRRSU resolverá de manera integral y con una perspectiva a largo plazo, el manejo de residuos sólidos urbanos en la zona metropolitana de Oaxaca, tema ignorado por gobiernos anteriores y que ha puesto en gran riesgo al medio ambiente y a la salud pública de la población”, afirmó.
El Centro de Revalorización de Residuos Sólidos Urbanos, mejor conocido como CIRRSU es una instalación con tecnología de punta, que ayudará a reciclar los residuos de Oaxaca de Juárez y sus alrededores.
Los cuáles serán separados en diferentes tipos de materiales como cartón, plástico, vidrio, aluminio y otros metales que serán comercializados como materia prima para hacer nuevos productos.
Con los residuos orgánicos se crearán biofertilizantes, es decir, que no contendrán químicos que dañen la tierra y pongan en riesgo la salud de las personas, estos biofertilizantes serán distribuidos de forma gratuita a las y los campesinos que formen parte de la comunidad donde sea instalado el CIRRSU, beneficiando su economía, dice el gobierno estatal.
Algunos materiales que no se puedan reciclar serán usados como combustible, convirtiéndose en bloques para venderlos a empresas cementeras y alimentar así sus calderas.
El resto de los residuos irán a lugares especiales para su disposición final, asi, ningún residuo se quedará en la comunidad y se generarán múltiples beneficios por su tratamiento adecuado.
