Día de muertos Tradición sin igual celebrada por Huautlecos Diego Cristóbal García/corresponsal

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dia de muertosa chicoHUAUTLA DE JIMÉNEZ, TEOT, OAX.- Desde el 27 de octubre de cada año, los hogares huautlecos, se preparan para celebrar el día de los fieles difuntos, pues según a partir de este día comienzan su camino el espíritu de los  difuntos a quienes, como antesala de su regreso; se les espera con un vaso de agua sobre una mesa que es colocada en un lugar estratégico.

Mientras se adorna el altar con carrizos, platanales y flores de cempaxúchitl y como ofrenda comida tradicional, frutas, pan, dulces, cerveza y todo lo que el ser querido degustaba en vida, también se coloca el copalero o sahumerio y una veladora que debe estar encendida sobre la mesa.

Así los mazatecos inician ésta festividad que sin lugar a dudas es una fiesta sinigual, pues las personas se preparan comprando velas, flores, sin importar que la economía lacere sus bolsillos, aquí; hay que celebrar a los muertos.

LOS HUEHUENTONES

También ese día surgen los famosos huehuentones (hombres que brotan del ombligo de la tierra), quienes ce concentran en el panteón principal de ahí partir al centro de la población y llevar a cabo una demostración de sus principales cantos, que año con año envía mensajes de hermandad a la sociedad.

Estos seres míticos visitan las casas y bailan con su peculiar paso, así disfrazados con ropa vieja, otros con ropa de manta con la tradicional vestimenta mazateca, con mascara de viejitos, de madera, con instrumentos como el violín, la guitarra, el cencerro, las claves, vihuela y el tradicional tambor, van recorriendo las calles y las casas, donde les ofrendan alimentos.

Jóvenes, adultos, niños, y mujeres se disfrazan de huehuentones (Cha to xo’o) para poner más ambiente a esta fiesta y sobre todo a la gente que los mira bailar, a estos seres que representan a los difuntos se les invita a disfrutar de un atolito, champurrado, refrescos, frutas y en ocasiones a comer un rico pozole, mole, tamales, consomé y chayotes, por eso es una singular tradición.

EL INICIO DE VELADAS

A partir del 31 de octubre los mazatecos, por la tarde especialmente en Huautla, comienzan a velar a sus difuntos (angelitos) continúan al día siguiente por la madrugada, finalizando entre las ocho o nueve de la mañana.

Posteriormente en la tarde del día primero de noviembre, inicia la velada a los difuntos adultos, de igual manera culmina el dos de noviembre por la mañana, dando a los visitantes extranjeros una impresión espectacular  que consideran fuera de serie, pues miles de velas encendidas adornan los panteones de Huautla y sus alrededores.

TODO PASA EN EL PANTEÓN

¡Chin… se robaron el florero!, ¡No manches, ya no están las cruces!, ¡Pusieron otra sepultura sobre la tumba de mi familiar!, expresiones de esas y otras más se escuchan decir a las personas que vienen a velar a sus muertitos; quienes radican en otras ciudades son los más sorprendidos porque les robaron hasta las flores que colocaron un día antes, o aquel que olvidó durante años a su muertito y se confunde velando a otro hasta que le dicen que ese no es su muerto.

Así transcurre la fiesta de los fieles difuntos en esta ciudad huautleca, donde todo es alegría con el tradicional baile de calaveras, ahora en su “nueva versión”, donde los huehuentones hacen su aparición tocando sus más recientes composiciones musicales y la gente bailando al ritmo de la vihuela, la guitarra, el violín, el cencerro, la armónica y el clásico tambor.

Finalmente los mazatecos terminan esta festividad con pirotecnia, pues despiden a sus difuntos con cuetes que empiezan a tronar en punto de las doce del día, mismos que se escuchan en todas las agencias de la cabecera de Huautla de Jiménez, en éste momento, es cuando la gente se entristece, pues aunque no ven físicamente a sus seres queridos, por lo menos; sienten la presencia de ellos en esta peculiar tradición que conserva la sierra mazateca.